|
|
![]() |
|
Mirada Liquida Antonio (Juanjo Puigcorbé) es un frívolo que sobrevive pasivamente y sin rumbo aparente. Lo tiene casi todo para ser feliz pero ni se gusta ni se soporta. Sus ojos líquidos, interesados, cobardes están marcados por la mirada de dos mujeres: Laura (eterna amante, amorosa) (Laura Cepeda) y Ana (esposa, cínica y calculadora) (Amira Casar). Mirada líquida envuelve la temática de amor, traición y muerte. Es un film noir con un aire de Simenon, es fatalista, con su héroe débil y su mujer villana vampiresca. El protagonista rechaza la dulzura del amor por la caliente tentación del infierno, bien sea el sexo o el dinero. Puigcorbé realiza una de sus más redondas caracterizaciones como Antonio. Pero el genuino axis de la historia es Amira Casar como Ana. Ana, como Salomé, para los simbolistas, da una impresión de carne casta, de virgen solitaria, pero esconde pensamientos oscuros, sacrílegos y mortales. La abierta sensualidad de la Casar nos hace comprender la fácil debilidad de Antonio. El destino está marcado para los tres protagonistas, y vemos cómo las tuercas se aprietan en forma inexorable. Su clímax envuelve un crimen donde lo trágico puede ser cómico, y lo cómico trágico. El irónico desenlace pone a Antonio encantado en el lugar que está, por muy extraño que parezca. Desde su película debut Baton Rouge, una especie de Double Indemnity español con el triángulo de Maura-Banderas-Abril, se han marcado en el director Rafael Moleón una predilección por el cine negro, que continúa hasta esta película cargada de decepción y traición. |
Antonio (Juanjo Puigcorbé) is a frivolous character who gets by passively, without apparent direction. He has nearly everything anyone would need to be happy, but he does not himself much, and can stand himself even less. His liquid, cowardly eyes are set on two women: Laura (eternal, loving lover) (Laura Cepeda) and Ana (cynical, calculating wife) (Amira Casar). Mirada líquida develops a story of love and treason. It is a film noir with a Simenon touch, fatalistic, with its weak hero and its villanous vampire of a woman. The leading character rejects the sweetness of love for the hot temptation of hell, be it for sex or money. Puigcorbé as Antonio gives one of his most solid performances to date. But the genuine center of the plot is Amira Casar as Ana. Ana, like Salome, for the lovers of symbols, gives an impression of chaste flesh, of solitary virgin, but absconds very dark, sacrilegeous, mortal thoughts. The open sensuality of Casar makes us understand the easy weakness in Antonio. Fate is sealed for the three leading characters, and we watch the screws inexorably turn tighter and tighter. The climax involves a crime where what is tragic may strike us as funny, and what should be funny smacks of tragedy. The ironic outcome places an enchanted Antonio exactly where he always wanted to be, as strange as that may seem. Since his opera prima in Baton Rouge, a sort of Double Indemnity Spanish style with the casting triangle of Maura-Banderas-Abril, filmmaker Rafael Moleón has developed a predilection for film noir, which is patent in this film charged with treason and deception. |
|
Rafael Moleón Nació en Madrid. Licenciado en Ciencias de la Información, hace su debut como realizador con el largometraje con Baton Rouge (88), con el triángulo Banderas-Maura-Abril. Su obra incluye Shanghai Lili (89), Tretas de mujer (92),El niño invisible (95). |
Rafael Moleón Born in Madrid. A graduate in Information Sciences, his directorial opera prima was the feature Baton Rouge (88), with the Banderas-Maura-Abril casting triangle. His works include Shanghai Lili (89), Tretas de mujer (92),El niño invisible (95). |
Director: Rafael Moleón |